Cuando se ponga el sol
recordará la piel que en los castaños
quedó el tiempo dormido para siempre.
Éramos jóvenes.
Éramos el aroma de la vida.

Cuando se ponga el sol
recordará la piel que en los castaños
quedó el tiempo dormido para siempre.
Éramos jóvenes.
Éramos el aroma de la vida.
Solo a ti te revelé mi nombre.
Cómo imaginar que lo destrozarías
sílaba a sílaba
dejando mi alma a la intemperie.
Bajo todas tus palabras hay un código secreto. Cuando escribes, todo el mundo se reduce a la alternancia todo/nada, cero/uno. Cuando dices que me extrañas,