Siempre hay otro camino,
personas que te quieren,
miradas más allá de este cansancio.
No saltes.
No te cuelgues.
Cierra el cuaderno
y vive.

Siempre hay otro camino,
personas que te quieren,
miradas más allá de este cansancio.
No saltes.
No te cuelgues.
Cierra el cuaderno
y vive.
Solo a ti te revelé mi nombre.
Cómo imaginar que lo destrozarías
sílaba a sílaba
dejando mi alma a la intemperie.
Bajo todas tus palabras hay un código secreto. Cuando escribes, todo el mundo se reduce a la alternancia todo/nada, cero/uno. Cuando dices que me extrañas,