El espanto del alambre
es no ocultar lo que prohíbe.

El espanto del alambre
es no ocultar lo que prohíbe.
y tu frente ha resplandecido por encima del muro Mahmud Darwix Hay un jirón de tiempo en los alambres, una mirada en carne viva y
Cuando caigas finalmente, sabrás que no mentía aquella noche: ni la ciudad, ni el cielo, ni el olvido calman las miradas errantes. Condenados estuvimos desde
El mar es un diálogo perdido de orillas separadas por el viento. A veces traen las olas sus palabras casi ahogadas, hambrientas, estrechas, silenciosas. Encallan
Escribo, luego existo porque digo mi vida y al decirla la construyo. Porque sueño la vida y al soñarla, la canto. Y cantar es vivir