Rompiste las palabras
como el tiempo sus entrañas contra el faro.
Pulverizado ya el sentido,
queda un vacío en la caída del salitre,
una nube fina de vocales
empujadas por el viento.

Rompiste las palabras
como el tiempo sus entrañas contra el faro.
Pulverizado ya el sentido,
queda un vacío en la caída del salitre,
una nube fina de vocales
empujadas por el viento.
Solo a ti te revelé mi nombre.
Cómo imaginar que lo destrozarías
sílaba a sílaba
dejando mi alma a la intemperie.
Bajo todas tus palabras hay un código secreto. Cuando escribes, todo el mundo se reduce a la alternancia todo/nada, cero/uno. Cuando dices que me extrañas,