Rompiste las palabras
como el tiempo sus entrañas contra el faro.
Pulverizado ya el sentido,
queda un vacío en la caída del salitre,
una nube fina de vocales
empujadas por el viento.

Rompiste las palabras
como el tiempo sus entrañas contra el faro.
Pulverizado ya el sentido,
queda un vacío en la caída del salitre,
una nube fina de vocales
empujadas por el viento.
Lo que soy es un recuerdo que una vez tuve de niño.
La música del mundo es una lágrima de viento malherido en los alambres. La noche y su jirón de estrella y sueños. La vida agazapada
Hay una rosa en los atardeceres, un pétalo en la luz de los amantes heridos por espinas y palabras. Una fragancia en cada boca, el