De dónde ese derecho a darme vida.
Por qué con este limo de palabras
me entregas a la vista de los otros.
Ignoro qué pecado cometí
para haber sido expulsado
del calor de tu conciencia.

De dónde ese derecho a darme vida.
Por qué con este limo de palabras
me entregas a la vista de los otros.
Ignoro qué pecado cometí
para haber sido expulsado
del calor de tu conciencia.
Solo a ti te revelé mi nombre.
Cómo imaginar que lo destrozarías
sílaba a sílaba
dejando mi alma a la intemperie.
Bajo todas tus palabras hay un código secreto. Cuando escribes, todo el mundo se reduce a la alternancia todo/nada, cero/uno. Cuando dices que me extrañas,