Frente a la cascada

lo soñado, lo esperado, la experiencia.

Todo se precipita en el vacío.

Se oye, en la caída,

un grito delirante,

la voz de la palabra

ya eco, ya perdida.

Y siempre resonando,

agonizante,

en la memoria.

Compartir

Comentarios

Otros poemas

TERRAMAR

Solo a ti te revelé mi nombre.

Cómo imaginar que lo destrozarías

sílaba a sílaba

dejando mi alma a la intemperie.

Leer más »

SOLEDAD 2.0 III

Bajo todas tus palabras hay un código secreto. Cuando escribes, todo el mundo se reduce a la alternancia todo/nada, cero/uno. Cuando dices que me extrañas,

Leer más »