¿Qué es el mar?
-me preguntó la niña.
Busqué perfumes,
busqué recuerdos,
busqué palabras
y no hallé nada.
Sólo la húmeda luz
con la que se iluminan mis mañanas.

¿Qué es el mar?
-me preguntó la niña.
Busqué perfumes,
busqué recuerdos,
busqué palabras
y no hallé nada.
Sólo la húmeda luz
con la que se iluminan mis mañanas.
Solo a ti te revelé mi nombre.
Cómo imaginar que lo destrozarías
sílaba a sílaba
dejando mi alma a la intemperie.
Bajo todas tus palabras hay un código secreto. Cuando escribes, todo el mundo se reduce a la alternancia todo/nada, cero/uno. Cuando dices que me extrañas,