Suena el viento
en los cordeles.
Cruje de oscuridad el patio.
Silencio en las habitaciones.
Apenas recuerda ya su voz,
su piel, su abrazo.
La verdadera soledad
es una noche sin madre.

Suena el viento
en los cordeles.
Cruje de oscuridad el patio.
Silencio en las habitaciones.
Apenas recuerda ya su voz,
su piel, su abrazo.
La verdadera soledad
es una noche sin madre.
Solo a ti te revelé mi nombre.
Cómo imaginar que lo destrozarías
sílaba a sílaba
dejando mi alma a la intemperie.
Bajo todas tus palabras hay un código secreto. Cuando escribes, todo el mundo se reduce a la alternancia todo/nada, cero/uno. Cuando dices que me extrañas,