Cuéntame.

Háblame del viento y de la llama,

de los pájaros que huyen,

de los llorosos cristales del invierno.

Cuéntame.

Dónde has estado desde entonces,

en qué rincones escondiste las palabras,

los acentos que robamos a la noche,

cada signo de interrogación

de la mirada.

Cuéntame. 

Dime en qué portales recordaste

la frágil línea curva de mi beso,

la cadera celosa,

la elegancia maltrecha

de mis huellas perdidas en tu playa.

Dame palabras, dame todas las palabras.

Quiero tu voz y la fragancia azabache

de todos los relatos de tu boca,

las idas y venidas,

los años, los lugares,

olvidos y memorias.

Y así me contarás,

te contarás,

la vida 

y todo el tiempo que nos queda.

Compartir

Comentarios

Otros poemas

PENA DE MUERTE

Cuando caigas finalmente, sabrás que no mentía aquella noche: ni la ciudad, ni el cielo, ni el olvido calman las miradas errantes. Condenados estuvimos desde

Leer más »

PALABRAS

El mar es un diálogo perdido de orillas separadas por el viento. A veces traen las olas sus palabras casi ahogadas,  hambrientas, estrechas,  silenciosas. Encallan

Leer más »

PALABRA ILUMINADA

Escribo, luego existo porque digo mi vida  y al decirla la construyo. Porque sueño la vida y al soñarla, la canto. Y cantar es vivir

Leer más »