Escribo, luego existo
porque digo mi vida
y al decirla la construyo.
Porque sueño la vida
y al soñarla, la canto.
Y cantar es vivir
en la palabra iluminada.

Escribo, luego existo
porque digo mi vida
y al decirla la construyo.
Porque sueño la vida
y al soñarla, la canto.
Y cantar es vivir
en la palabra iluminada.
Lo que soy es un recuerdo que una vez tuve de niño.
La música del mundo es una lágrima de viento malherido en los alambres. La noche y su jirón de estrella y sueños. La vida agazapada
Hay una rosa en los atardeceres, un pétalo en la luz de los amantes heridos por espinas y palabras. Una fragancia en cada boca, el