Frente a la cascada
lo soñado, lo esperado, la experiencia.
Todo se precipita en el vacío.
Se oye, en la caída,
un grito delirante,
la voz de la palabra
ya eco, ya perdida.
Y siempre resonando,
agonizante,
en la memoria.

Frente a la cascada
lo soñado, lo esperado, la experiencia.
Todo se precipita en el vacío.
Se oye, en la caída,
un grito delirante,
la voz de la palabra
ya eco, ya perdida.
Y siempre resonando,
agonizante,
en la memoria.
Lo que soy es un recuerdo que una vez tuve de niño.
La música del mundo es una lágrima de viento malherido en los alambres. La noche y su jirón de estrella y sueños. La vida agazapada
Hay una rosa en los atardeceres, un pétalo en la luz de los amantes heridos por espinas y palabras. Una fragancia en cada boca, el