Caes

como la lengua herida del otoño

sobre el verso septembrino

de las orillas quietas.

Dónde buscar esa palabra

con sabor a sol y a madrugadas

a la luz del tiempo eterno

de  un verano que se apaga.

Vas de un lado a otro

mecida por la oscura brisa

de la tarde

hacia el lecho polvoriento de la edad,

sin otra rama a la que asirte.

Una hoja desgarrada por el frío,

por el viento de los años,

por el gris de lo perdido.

Compartir

Comentarios

Otros poemas

ROCA DE LOS ABANDONADOS

Nadie me obligó a quedarme. Yo solo realicé el camino, yo levanté esta vida con mis manos. Volé con la ilusión  de un niño chico

Leer más »

REGRESO

El horizonte azul de la ciudad ha curado mi grisura. Ahora vivo del viento, de las ramas de mi árbol genealógico, de mi propia memoria

Leer más »

POEMA MARCIANO

Desde la Luna la hermosura azul latía en soledad y en el silencio oscuro. Vimos por primera vez, tan bella, nuestra casa. Se intuye desde

Leer más »

PERSONAJES

De dónde ese derecho a darme vida. Por qué con este limo de palabras me entregas a la vista de los otros. Ignoro qué pecado

Leer más »